Plataforma chilena conecta a costureras con nuevos clientes y promueve la reparación de prendas como alternativa sostenible
- Sewsister, Crea y Recicla permite encontrar costureras, modistas y sastres por comuna, facilitando el acceso a servicios de arreglo y confección, al mismo tiempo que genera nuevas oportunidades económicas para cientos de mujeres emprendedoras y fomenta una cultura de reparación frente al creciente impacto ambiental de la industria textil.

Encontrar quién arregle un cierre, ajuste un uniforme o transforme una prenda que quedó olvidada en el clóset suele ser más difícil de lo que parece. Mientras miles de personas buscan estos servicios, muchas costureras trabajan desde sus hogares sin canales efectivos para llegar a nuevos clientes. Para cerrar esa brecha nació Sewsister, Crea y Recicla una plataforma digital chilena que conecta ambas necesidades en un solo lugar.
La iniciativa, incubada por IncubaUdeC y apoyada por Corfo, acaba de relanzar su modelo con una propuesta renovada y más cercana a la realidad de sus usuarias. A través del sitio web www.sewsister.cl, las personas pueden publicar lo que necesitan arreglar o confeccionar, seleccionar su comuna y contactar costureras disponibles en su territorio. Para quienes buscan el servicio, el uso de la plataforma es completamente gratuito.
Detrás del proyecto está Patricia Salinas Corvalán, cofundadora de Sewsister, Crea y Recicla, quien creció entre telas e hilos, siendo nieta de una modista e hija de un sastre. Esa experiencia familiar le permitió conocer de cerca el valor económico y social de un oficio que durante décadas ha sostenido a miles de familias chilenas.
“Veía personas que necesitaban arreglar una prenda y no sabían a quién acudir, mientras costureras con enorme talento no lograban ser encontradas. Existía la necesidad, existía el trabajo, pero no había una herramienta que los conectara”, explica Patricia.
Innovación que nace del aprendizaje
SewSister no siempre fue la plataforma que es hoy. Su primera versión operó como una aplicación móvil con sistema de suscripción, modelo que no logró la adopción esperada.
Lejos de representar un fracaso, esa experiencia se transformó en una de las principales fortalezas del emprendimiento. El equipo decidió escuchar a las propias costureras y rediseñar completamente la solución para adaptarla a sus hábitos de trabajo y comunicación.
“Aprendimos que la tecnología debe adaptarse a las personas y no al revés. Muchas costureras ya gestionan sus trabajos a través de WhatsApp, por lo que simplificamos completamente la experiencia para facilitar su incorporación”, señala Patricia Salinas Corvalán.
Actualmente, las costureras pueden crear su perfil en cinco pasos, mostrar sus especialidades y recibir solicitudes de clientes, manteniendo siempre el control sobre qué trabajos aceptar. Por su parte, los usuarios describen lo que necesitan, seleccionan su comuna y pueden conectarse con una o varias profesionales cercanas, quienes deciden si toman el encargo. SewSister facilita el contacto, mientras que las condiciones del servicio se acuerdan directamente entre ambas partes.
Tecnología al servicio de los oficios tradicionales
Más que digitalizar la costura, Sewsister, Crea y Recicla busca visibilizar y fortalecer un oficio fundamental para la economía local y el desarrollo de miles de familias.
Muchas costureras, modistas y sastres dependen exclusivamente de recomendaciones informales para conseguir nuevos clientes. La plataforma permite ampliar su alcance, generar nuevas oportunidades y construir una presencia digital sin complejidades tecnológicas.
“La costura no necesita reinventarse. Lo que necesita es ser vista. Cuando alguien encuentra a una costurera cerca de su hogar y conoce su experiencia o especialidad, se genera confianza y nuevas oportunidades. La tecnología puede ser una gran aliada cuando ayuda a mostrar el talento que ya existe”, afirma la cofundadora.
Más ingresos para las costureras y menos residuos textiles
Además del impacto económico, Sewsister, Crea y Reciclabusca impulsar una cultura de reparación y reutilización de prendas que contribuya a reducir el desperdicio textil.
La iniciativa cobra especial relevancia considerando que muchas costureras desarrollan su actividad desde sus hogares, compatibilizando su trabajo con responsabilidades familiares y labores de cuidado. Gracias a la plataforma, pueden aumentar su visibilidad, acceder a nuevos clientes y gestionar su propio ritmo de trabajo.
“Quiero que las costureras tengan más oportunidades y más autonomía. Muchas mujeres emprenden desde su casa y dependen de que alguien las recomiende. Con Sewsister, Crea y Recicla pueden llegar a más clientes, elegir qué trabajos tomar y manejar su propio ritmo. Eso se traduce en ingresos más estables y en algo aún más importante: que su trabajo sea valorado por lo que realmente vale”, destaca Patricia.
Reparar para cuidar el planeta
SewSister también promueve una respuesta concreta a los desafíos ambientales asociados a la industria de la moda. Cada prenda reparada extiende su vida útil y evita que residuos textiles terminen prematuramente en vertederos.
La plataforma busca fomentar hábitos de consumo más responsables y recuperar una práctica que durante generaciones fue parte de la vida cotidiana.
“Queremos que reparar vuelva a ser una práctica habitual. Antes de desechar una prenda, queremos que las personas sepan que existe alguien cerca que puede darle una segunda vida. Cada arreglo genera un doble beneficio: reduce residuos y al mismo tiempo crea oportunidades de trabajo para alguien de la comunidad”, explica la emprendedora.
Una oportunidad para empresas, organizaciones y municipios
La propuesta de valor de Sewsister, Crea y Recicla también abre oportunidades para empresas, instituciones y municipios interesados en fortalecer los oficios locales y apoyar el emprendimiento femenino.
La plataforma permite identificar y contratar costureras para ajustes de uniformes, confecciones especiales o iniciativas de desarrollo territorial, facilitando la contratación de servicios dentro de las propias comunidades.
“Una empresa con uniformes que ajustar, una organización que busca apoyar a mujeres emprendedoras o un municipio que quiere fortalecer sus oficios locales pueden encontrar y contratar costureras de su territorio en un solo lugar. Queremos construir un modelo sostenible que genere oportunidades sin trasladar los costos a las costureras”, comenta Patricia.
Una visión para todo Chile
El objetivo de largo plazo es construir una red nacional que permita que cualquier persona encuentre fácilmente una costurera, modista o sastre cercano, mientras los oficios tradicionales recuperan el reconocimiento y las oportunidades que merecen.
Para Patricia Salinas Corvalán, la visión es clara: que la tecnología sirva para conectar personas, fortalecer economías locales y rescatar conocimientos que forman parte del patrimonio productivo de Chile.
“Si una costurera puede decir que gracias a Sewsister, Crea y Recicla consiguió nuevos clientes, y una persona logra rescatar una prenda que habría terminado en la basura, sentimos que estamos cumpliendo nuestro propósito. Queremos que reparar vuelva a ser parte de nuestra cultura y que ningún oficio valioso quede invisibilizado”, concluye la cofundadora.
Más información: www.sewsister.cl
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