En el Desierto de Atacama, una de las zonas más áridas y contaminadas del planeta, nace Mak Mencanta, la primera empresa de suprarreciclaje textil artesanal de Chile.  

Bajo la dirección de Gloria Muñoz, su fundadora, la empresa indígena circular ha logrado transformar residuos textiles postconsumo y materiales desechados por la industria minera en accesorios y objetos con identidad territorial, elaborados por mujeres del norte.  

“Nuestro foco no es solo reciclar: es suprarreciclar, agregar diseño, oficio y memoria territorial para demostrar que la economía circular puede nacer desde las comunidades y aportar soluciones concretas a problemas ambientales y sociales en Chile y el mundo”, señala Gloria Muñoz. 

Desde su creación en 2015, Mak Mencanta ha buscado resolver dos desafíos urgentes, el abandono textil y la exclusión laboral femenina en el territorio. Su propuesta combina economía circular, diseño con identidad y activación de oficios ancestrales, dirigiéndose principalmente a mujeres que valoran lo auténtico, ético y con historia. 

Hoy, la empresa vive un momento clave de expansión y consolidación, impulsando la creación de la primera planta de suprarreciclaje textil artesanal del país, que se levantará en Copiapó. Este espacio, único en su tipo, operará con energía solar y tecnología limpia, integrando innovación, sostenibilidad y cultura local. 

“Esta planta marcará un antes y un después en la gestión de los residuos textiles del norte de Chile. Queremos seguir escalando el impacto de Mak Mencanta, generando empleo digno para mujeres y demostrando que la economía circular puede transformarse en un modelo que inspire al país”, destaca Muñoz. 

En palabras de Gloria, su participación en el programa Fueling the Change, liderado por IncubaUdeC, le permitió fortalecer su liderazgo y conectar su visión local con oportunidades globales.   

“Me quedo con una mirada renovada sobre el liderazgo y la innovación, con herramientas prácticas para escalar un modelo de negocio sustentable y con una valiosa red de mujeres inspiradoras. Fueling the Change me permitió comprender cómo hacer que el impacto social y ambiental sea medible, sostenible y coherente con el propósito original del emprendimiento”, indicó la empresaria.  

A través del programa, Gloria reafirmó un estilo de liderazgo auténtico. «El programa me ayudó a reconocer mi liderazgo desde la autenticidad, reforzando la importancia de liderar con propósito y empatía. Hoy lidero con mayor claridad, fortaleciendo no solo el impacto económico del proyecto, sino también su capacidad de inspirar a otras mujeres a emprender e innovar con propósito”, señaló.  

Consultada sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en áreas como la economía circular o las tecnologías limpias, la fundadora de Mak Mencanta indicó que “El principal desafío es acceder a financiamiento, visibilidad y redes de apoyo en etapas de crecimiento. A eso se suma la tarea de derribar estereotipos de género y equilibrar los roles familiares con el liderazgo emprendedor. Pero cada vez somos más las mujeres que impulsamos una nueva economía basada en la colaboración, la sostenibilidad y la creatividad”.  

Para Gloria, Fueling the Change significó “una cadena de inspiración y conocimiento que la impulsó a liderar con más fuerza, propósito y conciencia junto a otras mujeres que transforman el mundo”.  

Mak Mencanta es un ejemplo de cómo la innovación también puede nacer entre los residuos, tejiendo oportunidades desde el territorio.