Desde la Región del Biobío, el emprendimiento UMOV desarrolla soluciones tecnológicas para apoyar los procesos de rehabilitación. Su principal producto, ALBA, es un dispositivo que permite a pacientes realizar ejercicios de movimiento mediante una experiencia interactiva, mientras registra distintos indicadores que permiten evaluar su desempeño.
Transformar las experiencias y necesidades de pacientes en una solución tecnológica fue el punto de partida de UMOV, emprendimiento liderado por Pamela Salazar, ingeniera civil industrial, cuyo proyecto comenzó durante su etapa universitaria y que con el tiempo se convirtió en una iniciativa enfocada en el desarrollo de tecnología para el área de la salud.
La historia de ALBA comenzó cuando Pamela conoció distintas experiencias de pacientes que presentaban dificultades para realizar movimientos de manera voluntaria y para quienes las alternativas disponibles no siempre respondían a sus necesidades. Esta realidad la llevó a desarrollar una herramienta que permitiera apoyar los procesos de rehabilitación desde la tecnología.
Sobre el origen de esta iniciativa, Pamela señala “El conocer tantas vidas de pacientes que ya no tenían una solución, donde el mundo de la salud lo estaba pidiendo, fue un poco el propósito de desarrollar este dispositivo.”
ALBA: tecnología para apoyar la rehabilitación
ALBA es un dispositivo físico que permite a las personas realizar distintos tipos de movimientos utilizando sus manos, acompañados por una pantalla que guía al usuario mediante diferentes ejercicios y juegos.
A diferencia de una experiencia tradicional de videojuegos, el dispositivo busca entregar un mayor control sobre los movimientos realizados por el paciente. Además, ALBA permite registrar indicadores asociados al desempeño durante la terapia, como velocidad, aceleración y precisión del movimiento.
Esta característica es especialmente relevante para pacientes que presentan dificultades para controlar voluntariamente sus movimientos, ya que el dispositivo permite acompañar y medir de manera más controlada el ejercicio que realizan durante las sesiones de rehabilitación.
El desarrollo de esta tecnología ha requerido integrar distintas áreas de conocimiento, incluyendo software, hardware, mecánica y electrónica, además de procesos de investigación clínica y regulatoria.
Un desarrollo acompañado desde la Universidad de Concepción
Durante las primeras etapas del proyecto, UMOV llegó a la Universidad de Concepción en búsqueda de apoyo para avanzar en el desarrollo de ALBA. El equipo trabajó inicialmente junto al Centro de Industrias 4.0, instancia que permitió abordar aspectos relacionados con la fabricación y estructura del dispositivo.
Posteriormente, el emprendimiento se vinculó con IncubaUdeC, donde recibió acompañamiento para abordar distintas dimensiones necesarias para avanzar en el desarrollo de una tecnología médica, incluyendo estudios clínicos, regulaciones y patentamiento.
El proceso de desarrollo también ha contado con distintos instrumentos de financiamiento. Entre ellos se encuentran Semilla Inicia, un proyecto SAF de la Universidad de Concepción y dos adjudicaciones de Startup Ciencia, fondo que permitió avanzar en el desarrollo de un producto funcional, alcanzar un nivel de madurez tecnológica TRL 7 y realizar un estudio clínico que se extendió durante tres años.
UMOV cuenta actualmente con un producto validado y patentado, y se encuentra avanzando en una nueva etapa enfocada en los procesos regulatorios y de comercialización de ALBA.
Del desarrollo tecnológico a la experiencia clínica
Como parte de este proceso, UMOV se encuentra trabajando junto al Hospital Clínico Regional Dr. Guillermo Grant Benavente, institución que actualmente está utilizando el dispositivo ALBA en el contexto hospitalario. Esta alianza permite que la tecnología sea utilizada directamente con pacientes y evaluada desde la experiencia de los equipos clínicos.
El proceso representa una nueva etapa para el emprendimiento, ya que permite observar el funcionamiento de ALBA en un entorno real de rehabilitación y recoger información que contribuya a continuar fortaleciendo la solución tecnológica.
Sobre esta colaboración y el proceso de incorporación de nuevas tecnologías en el ámbito de la salud, Claudio Baeza Avello, director del Hospital Clínico Regional Dr. Guillermo Grant Benavente, señala:
“Hoy día estamos apostando como hospital a generar innovación y desarrollo, particularmente apoyando a aquellos emprendedores que desarrollan innovación en la región, para que puedan probar su tecnología en la mejora y asistencia de nuestros pacientes.”
La experiencia de los profesionales que trabajan directamente con los pacientes también ha permitido identificar los beneficios de esta tecnología en el proceso de rehabilitación. En el Hospital Regional, Yennifer Farías, coordinadora de Terapia Ocupacional Adulto, ha incorporado ALBA en sus sesiones y destaca los efectos positivos que ha podido observar en la práctica:
“De acuerdo al dispositivo ALBA, hemos visto aspectos súper favorables desde la parte cognitiva, donde fomenta actividades de memoria, atención y concentración. También actividades físicas. Y lo otro es que ayuda a pacientes con dolor crónico, ya que los pacientes se desenfocan del dolor, porque se concentran gracias al dispositivo.”
Una tecnología con proyección nacional e internacional
El camino recorrido por UMOV también ha estado acompañado de distintos reconocimientos. En 2021, el emprendimiento recibió un reconocimiento Avonni, mientras que en 2024 Pamela Salazar fue distinguida como innovadora menor de 35 años por el MIT. A esto se suma su inclusión entre los 100 jóvenes líderes de Chile y otros reconocimientos vinculados al potencial y desarrollo de la startup.
Estos hitos han acompañado un proceso que ha implicado avanzar desde un proyecto universitario hasta una tecnología validada que actualmente se encuentra avanzando hacia su comercialización.
Para UMOV, el desafío ahora está en ampliar el alcance de ALBA y lograr que la tecnología pueda llegar a distintos centros de salud del país, con la aspiración de estar presente en hospitales y CESFAM a nivel nacional.
A futuro, el emprendimiento también proyecta avanzar en procesos regulatorios internacionales, entre ellos la certificación de la FDA, con el objetivo de llevar la tecnología desarrollada en Chile a nuevos mercados.
Desde una idea que nació en la universidad hasta una tecnología que hoy es utilizada en el Hospital Clínico Regional, UMOV busca demostrar cómo la innovación puede responder a necesidades concretas del sistema de salud y contribuir al desarrollo de nuevas herramientas para la rehabilitación de pacientes.
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